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7 COSAS QUE SIEMPRE QUISISTE SABER SOBRE TU BOCA PERO NUNCA TE ATREVISTE A PREGUNTAR

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Hoy ponemos sobre la mesa algunas cuestiones que muchas veces nos consultáis y que te ayudarán a mantener #TuMejorSonrisa. De base, bebe mucha agua e intenta dejar de fumar.

1. ¿Cómo mantengo el mal aliento a raya?] 2. ¿Cómo se que tengo mal aliento?] 3. ¿Cómo freno el sangrado de mis encías?] 4. ¿Y las llagas en la boca?] 5. ¿Cómo mantengo mis dientes blancos?] 6. ¿Cómo se utiliza el hilo dental?] 7. ¿Cada cuánto una limpieza dental?]

1. ¿Cómo mantengo el mal aliento a raya?

!Horror! ¿notas que te huele el aliento? no estas sol*. Más de 80 personas tienen el mismo problema cuyo origen suele estar en la lengua o en las encías. Pero nada que no tenga solución, aquí unos consejos:

Además del cepillo, usa hilo dental diariamente

Si no lo usas, la comida permanece entre los dientes y alimenta a las bacterias que habitan tu boca. Al lavar tus dientes, no te olvides de la lengua. Usa un cepillo especial para este fin y evita que se forme la placa.

Aumenta tu consumo de agua

El agua se encarga de remover las bacterias de la boca y, si pasas mucho tiempo sin tomar agua, estas se reproducen libremente.

Cuanta más agua tomes, más saliva tendrás. Esto es bueno porque la saliva también ayuda a eliminar las bacterias. Además, al ser rica en oxígeno, la saliva dificulta la supervivencia y aumento de bacterias.

Busca alimentos ricos en cinc

Nueces, carnes orgánicas, semillas y cacao puede ayudarte a tener un buen aliento, por el cinc que contienen estos alimentos, que evita el exceso de bacterias en la boca. Es común encontrar que los productos de higiene bucal lo tienen como uno de sus principales componentes.

Toma probióticos

La mejor alternativa son los probióticos naturales que encuentras en productos como el yogur o los quesos.Si tienes alergia a los lácteos, puedes consumir suplementos de probióticos, fáciles de adquirir en tiendas naturistas.

Lleva una dieta equilibrada

Una dieta baja en carbohidratos, grasas y proteínas te facilitará tener un buen aliento. Procura que tu dieta sea rica en: Brócoli, Zanahorias, Menta, Manzanas, Apio.

Las frutas y verduras de textura crujiente son excelentes, porque limpian de forma natural los dientes y la lengua al comerlos.

Deja de fumar

Fumar no solo amarillenta tus dientes y reseca tu boca, además los residuos de nicotina se quedan en tu boca y se van a los vasos sanguíneos limitando la creación de saliva. 

2.     ¿Cómo se que me huele el aliento?

Además de preguntarle a un amig* de confianza, aquí te traemos un par de trucos para cerciorárte de si tu aliento va bien o no:

Huele tu saliva

Lame tu muñeca con la parte más profunda de la lengua que te sea posible. Espera unos segundos hasta que se seque la saliva y entonces huele la parte lamida. Más o menos así será como huele tu aliento.

Otra forma de oler tu saliva es pasando un bastoncillo de algodón por la parte posterior de la lengua. Al oler el palillo podrás tener una noción precisa de cómo huele la parte posterior de tu boca que es donde se reúnen la mayoría de bacterias que causan el mal aliento.

Observa tu lengua

Ponte frente al espejo y observa si tu lengua tiene un revestimiento de color blanco o incluso amarillo. Esta capa recibe el nombre de saburra lingual o cubrimiento lingual y está compuesta por  células descamativas, metabolitos, nutrientes y bacterias que causan mal olor bucal.

Fíjate en los síntomas

Síntoma 1. Boca seca: si sueles tener sequedad en la boca es posible que tengas mal aliento.

Síntoma 2. Mal sabor en la boca: un mal sabor de boca durante el día pero sobre todo por las mañanas es un síntoma claro de padecer mal aliento.

3.     ¿Cómo freno el sangrado de mis encías?

El mejor consejo es la constancia en el cepillado y en el uso del hilo dental.

El segundo y último, deja de fumar.

Y el tercer y último si persiste el sangrado, más allá de dos semanas, consulta con el especialista.

4.     ¿Y las llagas en la boca?

Molesto como rabiar, aparece en la cara interior de la boca, normalmente en las mejillas aunque también se pueden dar en la cara interior del labio. Aquí 3 consejos para curarlos:

Enjuagues con solución salina para las llagas en la boca

Es el método más sencillo. Con agua y sal disuelta en un vaso de agua haremos enjuagues bucales tres veces al día.

Aplicación de agua oxigenada para las llagas en la boca

La aplicación de ácido hialurónico sobre la llaga agiliza la reparación de la  llaga y disminuye el dolor y la incomodidad

Muy importante,  si la llaga no ha desaparecido en dos semanas debes de consultarlo con el especialista. No lo dejes pasar.

5. ¿Cómo mantengo mis dientes blancos? Aquí un resumen de recomendaciones:

Cepíllate correctamente, usa hilo dental y se constante.

Bebe mucha agua y mastica chicle (sin azúcar). Con ambos actos “conseguirás que la boca siempre esté mojada, es decir, saliva.

Evita los alimentos cítricos o ácidos“Debido a su alto grado de acidez, tanto los limones, naranjas, tomates, vino blanco, vinagres o alimentos encurtidos, pueden llegar a erosionar el esmalte y hacer que la dentina (la capa que se encuentra bajo el esmalte) quede más expuesta a los ácidos que ingerimos, lo que puede provocar un daño irreparable en tu dentadura).

Espera media hora para cepillarse después de tomar bebidas o alimentos ácidos. Esto es porque los niveles de ácido del vino pueden hacer reacción con la pasta de dientes, por eso es mejor esperar unos treinta minutos para dejar que la saliva haga su trabajo y neutralice el ácido. Además, otro truco ‘neutralizador’ es acompañar el vino de alimentos ricos en calcio, como el queso.

Ojo con las bebidas y alimentos calientes. Ten cuidado con las bebidas y alimentos oscuros, sobre todo si están calientes y son pegajosos (chocolate, salsa barbacoa o dulce caliente), ya que las altas temperaturas hacen que se adhieran más a los dientes y, por tanto, los oscurezcan.

Practica el ‘oil pulling’. Se trata de enjuagues con aceite (antibacteriano, antivírico y blanqueador). Eso sí, debes tener claro que esta práctica no sustituye el cepillado, sino que solo lo complementa. Basta con que mojes tu cepillo en el aceite, tras tu higiene bucal diaria, y frotes ligeramente todos tus dientes con él.

Nada de remedios caseros. Siempre se ha dicho que el binomio bicarbonato y zumo de limón era una mezcla perfecta para blanquearse los dientes sin salir casa. Sin embargo, “este cóctel ralla el esmalte, lo que produce que los dientes estén más porosos y, por tanto, susceptibles de mancharse más.

Cuidado con los dentífricos blanqueadores. “Las pastas blanqueadoras y los geles que se venden en farmacias y parafarmacias no son recomendables, ya que no disponen de la concentración efectiva para realizar un correcto blanqueamiento”. Además, “al ser abrasivas, si las usas durante mucho tiempo, desgastarás el esmalte, que es la capa protectora del diente, y la que le da el color más claro”.

Un truco en el maquillaje, labiales de subtonos azules. Potenciar los labios con barras de tonos color cereza, frambuesa o vino es un paso infalible. “Gracias a su base azulada generan la sensación visual de que los tonos blancos que hay a su alrededor parecen claros de lo que realmente son gracias a la ley del contraste”, “Los tonos de base anaranjada, muchos marrones y rosas claros, por el contrario, acentúan una sonrisa amarillenta”. 

 6. ¿Cómo uso el hilo dental?
Sólo tienes que seguir estos pasos:

Paso 1. Coge unos 45 cm (18″) de hilo dental, enrolla la mayor parte del mismo alrededor del dedo anular, dejando 3 o 5 cm (1 ó 2″) de hilo para trabajar.

Paso 2. Sostén el hilo dental tirante entre los dedos pulgares e índices, y deslízalo suavemente hacia arriba y hacia abajo entre los dientes.

Paso 3. Curva el hilo dental suavemente alrededor de la base de cada diente, asegurándote que pase por debajo de la encía. Nunca golpees ni fuerces el hilo, ya que puede cortar o lastimar el delicado tejido gingival.

Paso 4. Utiliza secciones de hilo limpio a medida que avanza de diente en diente

Paso 5. Para extraer el hilo, realiza el mismo movimiento hacia atrás y hacia adelante, sacándolo hacia arriba y alejándolo de los dientes. Listo.

7.     ¿Cada cuánto una limpieza dental?

Eliminas el sarro, te quita las manchas dentales, previene la halitosis…. la limpieza dental es un hábito básico para mantener tu sonrisa sana. Pero dependiendo de tu destreza con la higiene dental puede que la necesites cada seis meses o no. Si sigues un programa de prevención tendrás una frecuencia prevista y si no lo sigues, lo importante es hacer una revisión dental cada 6 meses, o al menos una vez al año. En estas revisiones, entre otras cuestiones, el especialista te indicara si la necesitas o no.

 

 

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